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Conoce Jordania – Reino Hachemita de Jordania

Jordania, es uno de los 22 países que forman el mundo árabe, Limita al Norte con Siria, al noreste con Irak, al este y sur con el reino de Arabia Saudita, al suroeste con el mar Rojo (en el golfo de Aqaba) y al oeste con el mar Muerto, Israel y Palestina.

Su capital y ciudad más poblada es Amán.

En 1946, Jordania se convirtió en un estado soberano e independiente con el nombre inicial de Reino Hachemita de Transjordania.

Jordania es una monarquía constitucional su rey actual es Abdalá II, el rey ostenta amplios poderes ejecutivos y legislativos.

Jordania fue miembro fundador de la Liga Árabe 7​ y de la Organización para la Cooperación Islámica.

El clima de Jordania es eminentemente desértico, aunque también están presentes los biomas de bosque mediterráneo y pradera en el oeste.

Hay seis reservas naturales en Jordania que puedes visitar:

  1. la Reserva de la Biosfera de Dana,
  2. el Wadi Mujib,
  3. la Reserva Forestal de Ajlun,
  4. la Reserva Forestal de Dibeen,
  5. el humedal de Azraq y
  6. la Reserva de Shaumari.

El turismo es un sector de importancia clave para la economía jordana.

Las principales actividades turísticas en Jordania incluyen la visita de numerosos lugares ancestrales y enclaves naturales.

Qué Visitar en Jordania

Petra, la ciudad perdida

Viajar a la ciudad de Petra en Jordania es conocer uno de los grandes Patrimonio de la Humanidad.

Establecido desde 1985, también considerado una de las Siete Maravillas del Mundo desde el año 2007.

La ciudad de Petra, Ocupa un valle al que sólo se puede acceder a través de un largo desfiladero y sus edificios, la mayoría tumbas y templos del siglo II, están excavados en la roca de arenisca, es un destino maravilloso para todos los que gozan de observar la historia antigua.

Petra es un destino imperdible e inconmensurable, al que sólo se puede acceder atravesando un pasadizo rocoso.

Se identifica especialmente por sus construcciones labradas en la misma roca, entre las que destaca el Templo de los Leones Alados o el Tesoro.

El turismo se ha desarrollado en Petra después de la Primera Guerra Mundial.

Beduinos nómadas que vivían en las ruinas de Petra en 1980 son ahora los guías turísticos o los comerciantes establecidos allí.

Petra es el sitio más visitado de Jordania, es un verdadero pulmón económico para Jordania.

La afluencia de moneda extranjera es la causa de la migración de personas al sitio de Petra y el pueblo de Gaia ha tenido un gran desarrollo demográfico.

Los beduinos y otros indígenas ofrecen a los turistas paseos en burro, caballo o camello, pero esta práctica es desalentada por las autoridades del parque y la Unesco.

Ya que el polvo levantado por las pisadas de los animales se incrusta en las grietas y rincones del Siq y de las ruinas, lo que produce daños.

El teatro romano

El teatro romano de Petra

Petra tiene dos importantes museos:

El primero de ellos, el museo arqueológico de Petra, está situado en una antigua cueva nabatea en la colina de al-Habis.

Presenta objetos de diferentes períodos, edomitas y romanos. Establecido en 1963, su colección está siendo sustituida tras la apertura del museo nabateo.

El segundo, inaugurado en 1994 es el museo nabateo de Petra, Petra Nabataean Museum.

Ayuda a tener información sobre la historia de Petra y los nabateos, sobre la geología de la región y presenta las excavaciones en varios monumentos y lugares importantes.

Es una de las grandes maravillas del mundo, de esos lugares que si te lo puedes permitir, debes visitar al menos una vez en la vida.

Tienes que saber que es posible contratar una excursión con guía en español por la ciudad de Petra con varias opciones dependiendo de lo que te apetezca hacer en esta mágica ciudad.

Curiosidades y Datos Históricos sobre Petra.

Petra es conocida como la ciudad perdida porque si bien su historia se remonta a la época de los nabateos, en el siglo VII a.C, en la Edad Media ya fue completamente abandonada y no fue “descubierta” por los occidentales hasta principios del siglo XIX.

Fue el explorador suizo Johann Ludwig Burckhardt quien en 1812 consiguió que los habitantes locales le llevaran a conocer esa ciudad perdida de la que se hablaba.

Entusiasta de la cultura árabe, antes se convirtió a la religión musulmana y se cambió el nombre por el de Ibrahim Ibn Abd Allah, lo que le permitió ganarse la confianza necesaria para ser conducido hasta Petra.

La principal razón de que Petra se convirtiera en la ciudad perdida, es su especial ubicación en un valle rodeado por altas montañas rocosas cuya entrada es el profundo desfiladero conocido como el Siq.

Con una longitud de kilómetro y medio, el desfiladero llega a tener en alguno de sus tramos una mínima anchura de poco más de dos metros.

Por ello se convirtió en un enclave totalmente oculto e inexpugnable.

¿Quiénes son los Nabateos?

Los nabateos constituyen un antiguo pueblo ismaelita, ​cuya actividad se desarrolló especialmente al sur y al este de la región palestina, actualmente en Palestina y Jordania.

La capital, la mayor parte del tiempo, fue Petra.

Era un pueblo árabe que alcanzó su máximo esplendor entre los siglos IV a.C. y I d.C., el cual se extendió por las tierras de Palestina dedicándose al comercio.

Petra alcanzó su máximo desarrollo cuando fue ocupada por la civilización nabatea.

A la entrada de la ciudad, en el Siq, se pueden ver esculturas, talladas en la piedra que representan caravanas de camellos, en tamaño natural.

Con una religión pagana con numerosos dioses, la que fuera ciudad de Petra está plagada de tumbas nabateas, espacios excavados en la roca donde reposaban los muertos.

Las verás muy sencillas, simples huecos de acceso a una cueva, pero también esplendorosas y la más famosa de ellas, la imagen que seguro tienes en la retina, la conocida como el Tesoro de Petra.

Por otro lado, Petra era un enclave defensivo donde se ocultaban los nabateos para defenderse de de los ataques de otros pueblos.

Y por otro, Petra era un gran ciudad comercial, una etapa imprescindible en las rutas de las caravanas que comerciaban con productos procedentes de la India.

Una de las claves del auge de Petra fue la disponibilidad de agua, siempre escasa en estas tierras de Oriente Medio.

Por su emplazamiento entre montañas rocosas y gracias a la construcción de complejas redes de canales, en Petra disponían de suficiente agua para su población.

Pero, en cambio, la disposición del gran desfiladero en la historia favoreció importantes inundaciones por torrentes de agua.

En el último de más los conocidos, hace unas décadas, fallecieron algunos turistas, lo que provocó que se construyeran algunos muros para contener la llegada del agua, los cuales podrás ver durante tu recorrido por el Siq.

Asi mismo, en la entrada del Siq verás un túnel que cumple también la función de desviar las aguas.

Restos arqueológicos de la presencia romana los puedes ver ahora sobre todo en la Vía de las Columnas y en el Teatro de Petra.

En la época bizantina, en el siglo IV, Petra se incorporó al Imperio Romano de Oriente, ya bajo la cristiandad, lo que llevó a la construcción de algunas iglesias.

En el año 363 se produjo un importante terremoto, lo que provocó que buena parte de los edificios de la ciudad quedaran destruidos.

En la posterior Edad Media, hubo una época en la que Petra fue ocupada por los caballeros cruzados, hasta el año 1187 cuando fueron derrotados por Saladino.

A partir de entonces, Petra fue prácticamente abandonada hasta que un explorador suizo la redescubrió en 1812.

Qué Otros Lugares Puedes Visitar en Jordania

Gerasa y Gadara, dos viejas ciudades romanas que formaban parte de la Decápolis, un conjunto de diez ciudades de la época romana que formaban parte del Imperio romano de Oriente.

Gerasa, que en muchas guías se escribe como en inglés, Jerash, se conserva en muy buen estado y es un buen ejemplo de la arquitectura romana del siglo I.

Gadara, más conocida hoy como Umm Qais, no sólo es una bella ciudad romana, sino que goza de una magnífica vista del mar de Galilea, la ciudad de Tiberíades y el valle del río Yarmuk.

Ammán, capital de Jordania, que en su día formó parte de la Decápolis con el nombre de Philadelphia, es tanto una ciudad romana, con sus teatros, foros, templos y avenidas, como musulmana, con coloristas y variadas mezquitas y el Alcázar, como cristiana, con sus bellas iglesias bizantinas.

Los castillos del desierto, al este de Ammán, forman parte de una ruta muy apreciada por el turismo que comprende una veintena de castillos y palacios fortificados musulmanes, construidos en los siglos VII y VIII por los omeyas.

Bajo esta denominación también hay algún hamman y algún caravasar.

Destacan, en este contexto, el complejo de Qusair Amra, por sus pinturas del siglo VIII y el bien conservado castillo de Qasr Kharana.

En Jordania hay, además de los castillos del desierto, otros muy notables, ya que se en

cuentra en una ruta clave en el Creciente Fértil de la Antigüedad.

Fue frontera oriental del Imperio romano y a partir del siglo VII, une La Meca con Damasco.

Se destacan el castillo de Ajlun, Qala’at ar Rabad, situado a unos 15 km al norte de Gerasa y la única fortaleza construida por los musulmanes en la época

de las cruzadas, en el siglo XII.

Madaba, la ciudad de los mosaicos

El castillo de Karak, Qal’at al-Karak, construido en el siglo XII por los cruzados para controlar la ruta que une el Nilo con el Éufrates.

Se conoce como Camino de los Reyes o ruta de los Reyes, que en la actualidad une Ammán y Arabia.

En esta ruta real hay otras fortalezas imponentes, como el castillo de Shawbak, construido por los cruzados con el nombre de Montreal.

Desde aquí pueden verse las montañas que descienden al Wadi Araba o Aravá, valle desértico que une el mar Muerto con el mar Rojo.

Mosaicos de Madaba

Madaba, la ciudad de los mosaicos, en la ruta de los Reyes, es un importante centro cristiano, muy conocido por el llamado mapa de Madaba o mapa de Tierra Santa, el mapa más antiguo del mundo realizado sobre mosaico, en el suelo de la iglesia greco-ortodoxa de San Jorge.

El mar Muerto, el lugar más bajo de la Tierra, a 411 metros bajo el nivel del mar y perdiendo altura debido a la desertización de la región.

No es un verdadero mar, sino un lago saturado de sales potásicas y magnésicas.

El contenido en sales supera los 60 gramos por litro y permite flotar sin esfuerzo, a estas aguas se le atribuyen propiedades terapéuticas.

Entre la ruta de los Reyes y el Aravá se encuentra la Reserva de la Biosfera de Dana, una importante reserva natural ideal para practicar senderismo en un profundo y fascinante valle.

Áqaba es una ciudad en el golfo de este mismo nombre en el mar Rojo.

Es un extraordinario lugar de playa, cuidadosamente planificado y equipado.

Es también importante centro para la práctica del submarinismo gracias a los corales.

El desierto de Wadi Rum, en el sur de Jordania, muy cerca del mar Rojo, uno de los lugares más seductores para el turismo en este país.

Entre las actividades que se pueden hacer están el safari en 4×4 y el senderismo de aventura, acampando en el desierto.

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Jordania from Odisea Studio on Vimeo.

 

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